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Estancia Helsingfors
Provincia de Santa Cruz - Patagonia

Estancia Helsingfors


HELSINGFORS...
UNA EXPERIENCIA ÚNICA

La hosteria | Actividades | Equipo recomendado | Historia | Fotogaleria

La Hosteria

Helsingfors se encuentra a 180 km de El Calafate. La Hostería se encuentra rodeada de un majestuoso escenario natural, protegida por una tupida arboleda que cede paso a una panorámica vista del lago y la Cordillera de los Andes

Un destino único en Patagonia- Naturaleza incomparable- Servicio exclusivo- Sofisticada cocina regional

A principios del siglo XX un aventurero finlandés, Alfred Ranström, se estableció al pie de la cordillera de los Andes, en la margen SO del Lago Viedma. En recuerdo de su tierra natal, bautizó a su estancia con el nombre de la capital de su país: Helsingfors (Helsinki en sueco). Allí vivió con su esposa, Marie Lisau y sus hijos, dando vida a este maravilloso rincón, sin saber que serían los protagonistas de una de las historias más emotivas de la Patagonia. En la década del 60 una tradicional familia santacruceña adquiere estas bellísimas tierras y desde 1995 recibe a visitantes de todas partes del mundo que buscan descubrir la Patagonia a través de una experiencia única y exclusiva como la que brinda Helsingfors.

La hostería se encuentra rodeada de un majestuoso escenario natural, protegida por una tupida arboleda que da paso a una panorámica vista del lago, el cerro Fitz Roy y la Cordillera de los Andes. Cuenta con 8 habitaciones con baño privado, decoradas y ambientadas con exquisito gusto, combinando colores y texturas que armonizan con el entorno. Los huéspedes comparten sus experiencias en torno a un amplio hogar en el living o disfrutando de un trago en la barra. Una refinada bodega de vinos argentinos y chilenos acompañan las delicias de una sofisticada cocina regional. * Localizada en el del Parque Nacional Los Glaciares * Ocho habitaciones exquisitamente decoradas (algunas con hidromasajes y otras con ducha escocesa) * Traslados regulares desde El Calafate días prefijados * Sofisticada cocina regional * Abierta de octubre a abril.

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Actividades:

Las excursiones son exclusivas para los huéspedes de Helsingfors y se realizan acompañadas por un guía bilingüe. Navegar hasta el Glaciar Viedma, para descubrir la vida de los glaciares, sus secretos, sus sonidos, dejándose sorprender por su inmensidad y por la variedad de sus colores; aventurarse a pie o a caballo por la montaña, atravesando valles y remontando ríos, hasta encontrar, luego de cruzar un frondoso bosque de lengas, la brillante Laguna Azul con su glaciar homónimo; acceder a paisajes remotos como las lagunas del Morro a las cuales se llega luego de una larga caminata (ideal para amantes del trekking) o navegando por el brazo Moyano, permitirá disfrutar de la naturaleza brindando la posibilidad de practicar la pesca de trucha; galopar por playas kilométricas a orillas del lago Viedma con vista al Fitz Roy son algunos de las propuestas al aire libre que ofrece Helsingfors.

Trekking o cabalgata a la Laguna Azul

Se comienza remontando un viejo sendero de pastoreo que parte desde la misma hostería. El sendero se interna en el Valle del Rio Alfredo (el mismo que alimenta de energía a la hostería), ascendiendo suavemente por las laderas del Cerro Huemul y con la melodiosa compañía del río. Luego de 40 minutos de caminata, se alcanza un impresionante punto panorámico, desde donde se puede apreciar la magnitud del cerro Fitz Roy emergiendo al otro lado del enorme Lago Viedma. La caminata continúa adentrándose en el valle que se hace cada vez más estrecho, rodeado por el Cordón Huemul y sus picos que alcanzan los 2700 m ; el glaciar de la Laguna azul ya se puede divisar en el horizonte del valle. El sendero se interna luego en un bosque de lengas y ñires. Durante el trayecto es común ver guanacos y cóndores que se acercan curiosos para observar al visitante. Luego de caminar 1 hora se llega al final del Valle donde se puede ver el río descendiendo en forma escalonada sobre la roca, formando una espectacular cascada de 300 metros de altura. El trayecto continúa rodeando la montaña para acceder a las nacientes del río, a las cuales se llega luego de una subida que se prolonga durante 50 minutos y coloca al explorador a la misma altura de las nieves eternas que se posan en las descomunales montañas que lo rodean. Unos 10 minutos de caminata y un pequeño bosque separa al visitante de su objetivo. Al llegar, se puede ver la laguna de un azul profundo y brillante que contrasta con el color oscuro de la montaña, y con el blanco del Glaciar que desciende desde lo mas alto de la cordillera para llegar hasta la misma orilla. El entorno es bellísimo e invita a la contemplación y reflexión en el absoluto silencio, que sólo es interrumpido por el tronar de las habituales avalanchas que se producen en las altas cumbres cayendo hasta el glaciar.

Nivel de dificultad: Medio
Distancia del recorrido: 16km
Altura máxima alcanzada
en el recorrido: 850m
Tiempo de recorrido: a pie:5.30h /a caballo: 4.30hs

Navegación al Glaciar Viedma

Partiendo del muelle de la Hostería, nos embarcamos en un Zodiac con capacidad para 18 pasajeros, que nos garantiza la máxima seguridad en las aguas del Lago Viedma. Zarpamos con rumbo norte , con el Fitz Roy frente a nosotros como un gran faro que nos indica el camino sobre el enorme espejo de agua de 1100 km2 . Tenemos 40 minutos de navegación antes de llegar al Glaciar Viedma. Durante este tiempo estaremos siempre junto a la costa Oeste del lago, teniendo el privilegio de observar la Reserva Estricta – a donde está prohibido el acceso del hombre- del Parque Nacional los Glaciares, donde habita la mayor colonia de huemules (ciervo autóctono en peligro de extinción ) de la Patagonia Austral. Si bien son extremadamente tímidos, el viajero observador puede tener la suerte de divisar alguno bebiendo agua en las orillas del lago o escondido entre la vegetación.

Antes de llegar al glaciar , escondido en las paredes rocosas , está “El Anfiteatro de la Cascada”, una estrecha entrada de agua en la roca, que se amplía una vez dentro, formando una gran circunferencia de roca, con paredes de 40 metros de altura , y coronada por una cascada de 10 metros de alto que cae en el medio del anfiteatro .

Solo nos quedan unos pocos minutos de navegación hasta el Glaciar Viedma, el gigante del Parque Nacional los Glaciares, que con sus 978 Km2 de tamaño deja pequeño incluso al Upsala de 902 km2 (durante años el más grande del PN). Al llegar, el paisaje es sublime: el glaciar se eleva con insolencia unos 60 metros por sobre el nivel del lago, y en sus paredes la naturaleza nos muestra tonos de azul que nunca hemos visto antes. Los motores del zodiac se apagan a una distancia prudencial de la pared para poder escuchar su ritmo: rupturas externas e internas producen grandes estruendos alternando con silencios impredecibles. Combinados componen una sinfonía natural y perfecta que emociona a quien tiene el privilegio de percibirla; es entonces cuando el viajero entiende que al glaciar no solo se lo observa, sino que también se lo escucha, se lo siente, se lo vive.

Como si este espectáculo no bastara, desembarcamos en la morena lateral del glaciar para poder ver de cerca la erosión que provocó el paso de éste sobre la roca, dejándola completamente pulida formando curiosas curvas y formas . Con precaución nos acercamos al glaciar , podremos tocarlo, beber su agua milenaria y si las condiciones del hielo lo permiten, explorar su interior adentrándonos en las cavernas que se abren entre la roca y el hielo (esta opción solo es posible en algunas circunstancias, el guía será quien evaluará si las condiciones son apropiadas). Luego de 40 minutos recorriendo la morena , nos embarcamos nuevamente para emprender el regreso a Helsingfors, no sin antes, llevarnos como botín un fragmento de hielo milenario para los tragos de la noche.

Nivel de dificultad: Medio
Distancia del recorrido: 50 km
Altura máxima alcanzada en el recorrido: 350 m snm
Tiempo de recorrido: 5 hs

Navegación y Trekking a la Laguna del Morro

Se deja atrás el muelle de la hostería y se navega hacia el Oeste por un brazo del lago Viedma -que se interna en la cordillera de los Andes- conocido como el Seno Moyano. Durante la navegación se pueden apreciar los Cerros Huemul, Mascarello, Moyano y el imponente Cerro Norte, al llegar al final del seno Moyano, nos encontramos con el valle del río del mismo nombre , y al final del valle, descendiendo de las montañas, el Glaciar Moyano, en su parte superior como glaciar colgante y en su parte inferior como Glaciar de valle. Luego de 25 minutos de navegación se llega al punto de descenso desde donde se emprende una corta caminata de 30 minutos hasta acceder a lo que se conoce como Laguna del Morro. Allí nos encontramos con un espejo de agua cristalina donde se refleja el verde esmeralda de los bosques de lengas que la rodean. En esta laguna, un escenario perfecto de paz y tranquilidad, se puede practicar la pesca de truchas. Los más inquietos pueden continuar con una corta caminata para descubrir las otras dos lagunas (una de ellas de impresionante tamaño), que se encuentran a muy corta distancia.

Quienes lo deseen pueden regresar en el zodiac. Los más aventureros pueden optar por regresar caminando, bordeando la Península del Viento. La distancia a recorrer caminando es de 9 km.

Nivel de dificultad: Medio
Distancia del recorrido: 20 km
Altura máxima alcanzada en el recorrido: 450 m
Tiempo de recorrido: Ida y vuelta navegando: 4.00hs. Ida navegando y regreso a pie: 7.00hs.

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Elementos recomendados
Su equipaje debería incluir:

Equipaje recomendado

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Historia

La historia de Helsingfors está íntimamente ligada a la historia de vida de Alfred Ramstrom, su fundador, en la bellísima zona de Los Glaciares, a orillas del Lago Viedma.

Esta región, a principios del siglo XX cautivó a un grupo de escandinavos los cuales poblaron la zona y tuvieron un papel protagónico en el desarrollo de las tierras santacruceñas.

Alfred Ramstrom llega a la Argentina en el año 1907, huyendo de la difícil situación que vivía Finlandia gobernada por los rusos, formando parte de la potencia como el “Gran Ducado Autónomo”, y el Zar como Gran Duque.

Comienza a trabajar una maderera en la zona de Oberá, en la Pcia. de Misiones donde era común que contrataran a extranjeros para la explotación de la selva. En 1912 es contratado por la Compañía Francesa para la construcción del galpón de la Estancia “La Primera”, en la zona del Chaltén. Encantado por el lugar, comenzó criando caballos, los cuales en 1917 vende para así adquirir las tierras de su nueva estancia a la que llamó “Helsingfors” que significa Helsinski (Capital de Finlandia), en idioma sueco.

Andreas Madsen y Pedro Jensen, eran dos escandinavos que trabajaron con Ramstrom en la Estancia La Primera. Tanto Madsen como Jensen vuelven a Dinamarca, de donde regresan los dos casados con Stephanie Martine Thompsen y Maria Lissau respectivamente. Se quedan en Punta Arenas y tienen a sus primeros hijos. Maria Lissau y Pedro Jensen tienen dos hijos Harald y Oluf, y permanecen unidos allí hasta que en 1918 Jensen muere víctima de la tuberculosis. Desamparada la familia, y Maria sin hablar el idioma, vivieron de la caridad de los paisanos, hasta que Madsen (quien ya se había instalado en su Estancia Fitz Roy en la zona del Chaltén) se entera de la tragedia y ayuda a Maria llevándosela junto a sus hijos a vivir con ellos en la Estancia Fitz Roy. Allí ella comienza a trabajar como lavandera.

La estancia de los Madsen era el centro de reunión de los nórdicos pobladores de la zona. Allí Maria conoce a Alfred Ramstrom. En noviembre de 1919 se casan y el 19 de Agosto de 1920 nace en Punta Arenas el único hijo en común: Knud. Es uno de los nacimientos más conocidos en la zona del Lago Viedma ya que les llevó 17 días hacer la travesía desde Helsingfors a Punta Arenas, navegando lagos, ríos y recorriendo caminos nevados de la Pcia. de Santa Cruz.

La familia Ramstrom envió a su hijo mayor, Oluf, a estudiar dos años a Dinamarca para su instrucción y para que conociera la tierra de su madre. No se encontró a gusto en Europa y regresó a Patagonia. Para la educación de sus hijos contrataban maestros que se quedaban con ellos en Helsingfors. Aprendieron lo básico. Solo Knud fue el único que asistió a un colegio; estuvo pupilo en el Colegio San David de Trelew.

En la decada del 40 Alfred Ramstrom se enferma y viaja a Buenos Aires con Maria para ser internado en el Hospital Alemán. Knud que se encontraba en Mendoza aprendiendo el oficio de su tío Einar Ramstrom -poseía una fábrica de luces de neón- regresa a Helsingfors para hacerse cargo de la estancia de su padre. En Septiembre de 1942 muere Ramstrom y Maria regresa a Helsingfors con las cenizas de su marido, las cuales fueron enterradas en su tierra amada, tal como lo había soñado.

Al poco tiempo Knud se casa con Filomena Pérez, y se instalan en Helsingfors en la casa de los Ramstrom con Maria, Oluf y Harald que aún estaban solteros. Al poco tiempo se casan y se van de Helsingfors.

Filomena y Knud en 1946 comienzan a construir su casa de adobe a unos pocos metros de la casa de “Moa” Maria. Esta casa se ampliaría en 1960 y sería el modelo de la casa que se construiría 34 años más tarde para recibir visitantes en Helsingfors.

Knud era un apasionado de los árboles y a él debemos la maravillosa arboleda que tenemos actualmente en Helsingfors. Su gran amor por el campo se debe a que tuvo la posibilidad de sembrar semillas de pinos, coníferas y de cuidarlos hasta lograr las plantas. Las primeras especies que sembró fueron sequoias, las cuales persisten actualmente con varios metros de altura.

El matrimonio tiene tres hijos, Alfredo, Maria Isabel y Inés. Vivieron con sus hijos en el campo, hasta que partieron a diferentes puntos para estudiar: Río Gallegos, Piedra Buena y Río Grande. Los tres hijos disfrutaron de una muy feliz niñez, muy sana, libres, explorando y disfrutando el paisaje, acompañados por la riqueza de la sabiduría de Moa Maria con sus juegos, relatos y risas.

Decidieron vender en 1969 la Estancia Helsingfors a la familia Susacasa, ya que con la ausencia de sus hijos, era mucha la soledad para el matrimonio. En 1972 fallece Moa Maria y ellos se trasladan de su chacra de Río Chico a Río Gallegos donde Knud trabajó en el Consejo Agrario hasta que se jubiló en 1976 como jefe departamental de Bosques y Parques. Knud Ramstrom falleció en 1986 y Filomena vive actualmente en Río Gallegos junto a su hija Maria Isabel.

Desde 1996 Helsingfors recibe a visitantes de todas partes del mundo para que descubran su pasado, su inmensa belleza y vivan la Patagonia de una manera única.

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